jueves, 19 de junio de 2008
Ser Terapeuta....
Es común encontrarme a diario con personas que al preguntarme sobre mi profesión... lo que hago, no entiendan mucho sobre el significado de mi labor, que además de trabajar con la estética per sé, tiene que ver con trabajar a favor de lograr el bienestar interno y externo de las personas.
Realmente, cada día me siento más feliz con mi labor, y convencida que escogí la profesión perfecta para mí, pués mi mayor recompensa la disfruto con la sonrisa de bienestar dibujada en el rostro de mis pacientes y su bonito agradecimiento al terminar cada terapia.
En honor a quienes, al igual que yo, trabajamos en esta maravillosa profesión, que combina y auxilia en los 3 niveles de conciencia humana. Les dejo este escrito:
Ser terapeuta es un acto de Amor. Es comprender que podemos ayudar a otros solamente en la medida que dejamos de ser egoístas. Es crear un momento y un espacio distintos, para que el otro pueda permanecer vulnerable y abierto sin temores.
Ser terapeuta no deberia ser un trabajo ni una carga ni una obligación. Es volverse simplemente un vehículo para la energía del Universo, como si nada mas fuésemos una caña de bambú hueca dejando que ella pase a traves de nosotros.
Ser terapeuta es sencillamente ser un pasaje.
Ser terapeuta es acercarse a alguien que perdió la conexión con su interior. Alguien que necesitó crear a su alrededor una muralla tal que olvidó lo que significa la totalidad, el sentirse entero, en armonía y en paz.
Ser terapeuta es crear un vínculo con alguien que perdió el contacto con sus raices con la propia fuente de la vida. Alguien que por esa razón esta dolido espiritual, mental, físicamente o de cualquier otra manera. Dolor significa desconexión.
Ser terapeuta es ayudar al otro a reencontrarse.
Ser terapeuta es darle la mano a quien está atrapado detrás de una pared. A aquel para quien muchas palabras se tornaron sin sentido, pero que aún quiere confiar.
Ser terapeuta es estar en sintonia con el Universo, permitir que su energía vital fluya y que, mas tarde o mas temprano, disuelva esa muralla y ayude a ese ser a verse entero y pleno una vez mas.
Ser terapeuta es estar vacío, receptivo y atento, poniendo todo lo que somos a disposición de quien lo necesita. Es ser humilde y permitir que el Universo se manifieste y trabaje a través de lo que hacemos.
Ser terapeuta es comprometerse con el otro, volverse un instrumento, convertirse en una puerta, un espejo o un camino que canalice una necesidad de cambio.
Ser terapeuta es esforzarse cada día, aprender de cada experiencia, estudiar, compartir, conocer, comprender, y superarse, pero no juzgar, ni ser prisionero de ese conocimiento ni del propio egoísmo.
Ser terapeuta es Dar... Dar Amor, Confianza, Sostén, Alivio y Alimento. Es ayudar a sanar las heridas del cuerpo y del alma.
Ser terapeuta es desear siempre lo mejor para el otro y respetar el rumbo que éste decide tomar. Es transformarse en él, unirse a él, sentir y comprender en toda su profundidad sus necesidades y vulnerabilidades.
Ser terapeuta finalmente, es entender que no existe un Yo y un Otro, por que todos somos Uno.
Realmente, cada día me siento más feliz con mi labor, y convencida que escogí la profesión perfecta para mí, pués mi mayor recompensa la disfruto con la sonrisa de bienestar dibujada en el rostro de mis pacientes y su bonito agradecimiento al terminar cada terapia.
En honor a quienes, al igual que yo, trabajamos en esta maravillosa profesión, que combina y auxilia en los 3 niveles de conciencia humana. Les dejo este escrito:
Ser terapeuta es un acto de Amor. Es comprender que podemos ayudar a otros solamente en la medida que dejamos de ser egoístas. Es crear un momento y un espacio distintos, para que el otro pueda permanecer vulnerable y abierto sin temores.
Ser terapeuta no deberia ser un trabajo ni una carga ni una obligación. Es volverse simplemente un vehículo para la energía del Universo, como si nada mas fuésemos una caña de bambú hueca dejando que ella pase a traves de nosotros.
Ser terapeuta es sencillamente ser un pasaje.
Ser terapeuta es acercarse a alguien que perdió la conexión con su interior. Alguien que necesitó crear a su alrededor una muralla tal que olvidó lo que significa la totalidad, el sentirse entero, en armonía y en paz.
Ser terapeuta es crear un vínculo con alguien que perdió el contacto con sus raices con la propia fuente de la vida. Alguien que por esa razón esta dolido espiritual, mental, físicamente o de cualquier otra manera. Dolor significa desconexión.
Ser terapeuta es ayudar al otro a reencontrarse.
Ser terapeuta es darle la mano a quien está atrapado detrás de una pared. A aquel para quien muchas palabras se tornaron sin sentido, pero que aún quiere confiar.
Ser terapeuta es estar en sintonia con el Universo, permitir que su energía vital fluya y que, mas tarde o mas temprano, disuelva esa muralla y ayude a ese ser a verse entero y pleno una vez mas.
Ser terapeuta es estar vacío, receptivo y atento, poniendo todo lo que somos a disposición de quien lo necesita. Es ser humilde y permitir que el Universo se manifieste y trabaje a través de lo que hacemos.
Ser terapeuta es comprometerse con el otro, volverse un instrumento, convertirse en una puerta, un espejo o un camino que canalice una necesidad de cambio.
Ser terapeuta es esforzarse cada día, aprender de cada experiencia, estudiar, compartir, conocer, comprender, y superarse, pero no juzgar, ni ser prisionero de ese conocimiento ni del propio egoísmo.
Ser terapeuta es Dar... Dar Amor, Confianza, Sostén, Alivio y Alimento. Es ayudar a sanar las heridas del cuerpo y del alma.
Ser terapeuta es desear siempre lo mejor para el otro y respetar el rumbo que éste decide tomar. Es transformarse en él, unirse a él, sentir y comprender en toda su profundidad sus necesidades y vulnerabilidades.
Ser terapeuta finalmente, es entender que no existe un Yo y un Otro, por que todos somos Uno.
lunes, 16 de junio de 2008
Cosméticos Adecuados a Tu Tipo de Piel
En la actualidad, la cosmética dermatológica o dermocosmética es muy extensa y se ha especializado en crear productos para cuidar, restaurar y embellecer la piel. Existen cientos de productos y marcas en el mercado para ayudarnos en cada situación; sin embargo, ¿que hacemos ante tanta variedad de opciones si no tenemos la certeza de cuál marca, o qué tipo de productos cosméticos es lo que más nos conviene a nuestra piel?
Hoy quiero darles un breve resúmen para ayudarles en esa búsqueda:
Existen diferentes tipos de cutis que se basan en la composición del "manto de ácido lipídico" de la piel de cada individuo. Este "manto", para decirlo en palabras entendibles por todos, es como una especie de "alfombra epitelial" muy sutil es decir, es la que cubre nuestra piel -llamada epidermis-. Cada individuo tiene su propia "alfombra epitelial" la cual varía fisiológica y patológicamente con el tiempo y por diversas causas: alimentación, edad, exposición al medio ambiente, genética, estado hormonal, cuidados preventivos... etc.
Por ahora...identifiquemos los tres tipos más comunes de piel y sus variantes más frecuentes:
Piel grasa: Es brillante, engrasada y untuosa al tacto; se observa en edades muy tempranas y medias -entre los 14 a los 35-. Su tendencia "aceitosa" suele verse en zonas del rostro como: frente, naríz, barbilla, mejillas. Las personas con este tipo de piel y en etapas de adolescente, suelen presentar severos problemas de granos y espinos, llegando inclusive a sufrir un acné muy pronunciado. En edades medias y adultas la piel tiende a ser gruesa y con los poros muy abiertos. Las personas de piel morena o que viven en zonas de clima cálido, son las que mayormente presentan esta tipología de piel. Pero tienen una ventaja sobre los demás tipos de pieles, no se arrugan fácilmente.
Piel seca: Es un tipo de piel muy fina, fisurada, sensible, rosácea, y con tendencia a irritarse con mucha frecuencia, se presenta en personas de piel muy blanca. Los poros se observan muy finos y cerrados. La sudoripación es escasa o muy poca. Y muchas veces se presenta por factores externos como: uso de jabones alcalinos, aguas calcáreas o uso de cosméticos inadecuados. Este tipo de pieles tiende a arrugarse con facilidad desde muy temprana edad.
Piel mixta: Es frecuente observar diferencias en una misma zona de la piel: seca en unas áreas y "aceitosa" en otras. Comúnmente estas zonas untuosas se presentan en zonas sobresalientes o donde más nos llega el calor del sol o las agresiones del edio ambiente: frente, nariz, mejillas, barbilla.
Ya conociendo brevemente los tipos principales de piel del rostro: ahora pasemos a conocer un poco más sobre los sub-tipos más frecuentes:
Piel deshidratada: Esta puede presentarse tanto en pieles Secas como pieles Grasas y sus principales factores de deshidratación es debido a:
Piel Hidratada: Por aumento relativo de la imbibición acuosa. Es frecuente en ciertos estados fisiológicos femeninos como el embarazo, donde aumentan los estrógenos que favorecen la hidrofilia (humectación) y la oxigenación cutánea; igualmente se observa en personas que mantienen contactos reiterados con el agua o vientos húmedos y también en ciertos estados patológicos, que mencionaré en futuros artículos.
Tener una Piel Hidratada es el sueño de todas las personas concientes de su cuidado estético, ya que al mantener una humedad equilibrada en la piel, ésta tiende a verse con aspecto juvenil, liso y compacto, aunque se cumplan muchas décadas de años.
¿Mi mejor consejo? Sin duda es "prevenir antes que lamentar"; es decir, comenzar a cuidar tu piel desde tu juventud más temprana o lo antes posible, para prevenir problemas prematuros que la hagan verse envejecida y opaca.
Estos sencillos consejos pueden ser de suma utilidad si los sigues con constancia (Esto vale tanto a hombres como a mujeres de todas la edades):
- Beber agua (pura... no sustituirla por refrescos o zumos) como si de ella dependiera tu salud.
- Descansar las horas adecuadas
- Evitar o disminuir el consumo de tabaco, alcohol y comidas grasas.
- NUNCA acostarte a dormir con la piel sucia (de maquillaje, polvo, o sudor).
- Utilizar los productos cosméticos adecuados a tu tipo de piel.
- Limpiar, tonificar e hidratar la piel todas las mañanas y noches.
- Utilizar cremas con factor de protección solar (mínimo SPF 8-10-15), sobretodo para salir al aire libre o al ir de vacaciones de verano o invierno.
Para finalizar, recuerda que si quieres lograr el éxito en lo que desees, debes ir en su búsqueda con constancia y disciplina.
Hasta el próximo artículo Amig@s
Hoy quiero darles un breve resúmen para ayudarles en esa búsqueda:
Existen diferentes tipos de cutis que se basan en la composición del "manto de ácido lipídico" de la piel de cada individuo. Este "manto", para decirlo en palabras entendibles por todos, es como una especie de "alfombra epitelial" muy sutil es decir, es la que cubre nuestra piel -llamada epidermis-. Cada individuo tiene su propia "alfombra epitelial" la cual varía fisiológica y patológicamente con el tiempo y por diversas causas: alimentación, edad, exposición al medio ambiente, genética, estado hormonal, cuidados preventivos... etc.
Por ahora...identifiquemos los tres tipos más comunes de piel y sus variantes más frecuentes:
Piel grasa: Es brillante, engrasada y untuosa al tacto; se observa en edades muy tempranas y medias -entre los 14 a los 35-. Su tendencia "aceitosa" suele verse en zonas del rostro como: frente, naríz, barbilla, mejillas. Las personas con este tipo de piel y en etapas de adolescente, suelen presentar severos problemas de granos y espinos, llegando inclusive a sufrir un acné muy pronunciado. En edades medias y adultas la piel tiende a ser gruesa y con los poros muy abiertos. Las personas de piel morena o que viven en zonas de clima cálido, son las que mayormente presentan esta tipología de piel. Pero tienen una ventaja sobre los demás tipos de pieles, no se arrugan fácilmente.
Piel seca: Es un tipo de piel muy fina, fisurada, sensible, rosácea, y con tendencia a irritarse con mucha frecuencia, se presenta en personas de piel muy blanca. Los poros se observan muy finos y cerrados. La sudoripación es escasa o muy poca. Y muchas veces se presenta por factores externos como: uso de jabones alcalinos, aguas calcáreas o uso de cosméticos inadecuados. Este tipo de pieles tiende a arrugarse con facilidad desde muy temprana edad.
Piel mixta: Es frecuente observar diferencias en una misma zona de la piel: seca en unas áreas y "aceitosa" en otras. Comúnmente estas zonas untuosas se presentan en zonas sobresalientes o donde más nos llega el calor del sol o las agresiones del edio ambiente: frente, nariz, mejillas, barbilla.
Ya conociendo brevemente los tipos principales de piel del rostro: ahora pasemos a conocer un poco más sobre los sub-tipos más frecuentes:
Piel deshidratada: Esta puede presentarse tanto en pieles Secas como pieles Grasas y sus principales factores de deshidratación es debido a:
Factores ambientales: Como resultado de exposición a climas muy secos, climas muy fríos, exceso de baños de sol, corrientes de aire a mucha velocidad (como sucede en los motoristas, que favorecen la evaporización del sudor).
Edad Avanzada: Como resultado del paso de los años, procesos de cambios hormonales, como la menopausia, la piel se deshidrata fisiológicamente al disminuir la eliminación sudoral y la secreción de las grasas epiteliales.
Piel Hidratada: Por aumento relativo de la imbibición acuosa. Es frecuente en ciertos estados fisiológicos femeninos como el embarazo, donde aumentan los estrógenos que favorecen la hidrofilia (humectación) y la oxigenación cutánea; igualmente se observa en personas que mantienen contactos reiterados con el agua o vientos húmedos y también en ciertos estados patológicos, que mencionaré en futuros artículos.
Tener una Piel Hidratada es el sueño de todas las personas concientes de su cuidado estético, ya que al mantener una humedad equilibrada en la piel, ésta tiende a verse con aspecto juvenil, liso y compacto, aunque se cumplan muchas décadas de años.
¿Mi mejor consejo? Sin duda es "prevenir antes que lamentar"; es decir, comenzar a cuidar tu piel desde tu juventud más temprana o lo antes posible, para prevenir problemas prematuros que la hagan verse envejecida y opaca.
Estos sencillos consejos pueden ser de suma utilidad si los sigues con constancia (Esto vale tanto a hombres como a mujeres de todas la edades):
- Beber agua (pura... no sustituirla por refrescos o zumos) como si de ella dependiera tu salud.
- Descansar las horas adecuadas
- Evitar o disminuir el consumo de tabaco, alcohol y comidas grasas.
- NUNCA acostarte a dormir con la piel sucia (de maquillaje, polvo, o sudor).
- Utilizar los productos cosméticos adecuados a tu tipo de piel.
- Limpiar, tonificar e hidratar la piel todas las mañanas y noches.
- Utilizar cremas con factor de protección solar (mínimo SPF 8-10-15), sobretodo para salir al aire libre o al ir de vacaciones de verano o invierno.
Para finalizar, recuerda que si quieres lograr el éxito en lo que desees, debes ir en su búsqueda con constancia y disciplina.
Hasta el próximo artículo Amig@s
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
